Los 46 puertos de interés general del Estado han registrado 228.306.196 toneladas de mercancías movidas durante los primeros cinco meses de 2023, lo que implica una bajada del -3,6% en comparación con los movimientos del año pasado. Resalta el descenso en el tráfico de contenedores, de un -8,3%, debido sobre todo a la reducción del tránsito de -12%.
Los graneles sólidos se han incrementado un +1%, gracias a las importaciones de cereales y sus harinas (+30%), provocadas por la sequía, y el incremento del carbón (+35,6%) por los tránsitos que se están produciendo en algunos puertos. Estas subidas compensan las bajadas en mineral de hierro, otros minerales y residuos metálicos y otros minerales no metálicos, manteniendo la tendencia alcista del granel sólido.
Por su parte, los graneles líquidos bajaron un -2,1%, en parte como consecuencia de las paradas de varias de las refinerías del sistema que ha hecho que la importación de crudo se rebajara respecto al año pasado.
La mercancía general descendió un -5,8%, por la bajada del tráfico mercancía en contenedores (-8,9%), mientras que en la mercancía general convencional se mantuvo con un incremento del +1%. En este apartado destaca la recuperación de los vehículos en régimen de mercancía hasta un +37,1% por encima del año pasado (relevantes subidas en Barcelona, Valencia, Vigo, Santander y Tarragona). El número de vehículos superó los 1,39 millones de unidades. Igualmente, el tráfico ro-ro (vehículos industriales cargados de mercancías) mantiene la tónica alcista con 30,4 millones de toneladas movidas (+2,6%).
Existen 10 desafíos que se deben tener en cuenta para minimizar estas posibles interrupciones en la cadena de suministro durante este año: contexto geopolítico, inestabilidad económica, IA y tecnologías emergentes, cambio en las prioridades de los directores financieros, fenómenos meteorológicos extremos, ESG, cambios en las compras, ciberataques, integridad y calidad de los datos, y brechas de talento.
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