En nuestro país hay cerca de 100 áreas de servicio sin vigilancia específica en autopistas y autovías, y unos 40 parkings con medidas de seguridad, algunos de los cuales disponen de instalaciones bastante antiguas y una carta de servicios muy limitada.
La autonomía y potencia de los vehículos eléctricos hace que su utilización quede limitada a la distribución de mercancías en zonas urbanas o periurbanas, en un radio máximo de 200 km (distribución de última milla).
Conseguir la seguridad en las operaciones diarias de almacenes logísticos debe ser uno de los pilares que constituyan nuestra actividad dentro de los mismos.
Tanto los avances en la regulación que autoriza la entrega mediante drones, como el crecimiento del mercado hacen indicar que la distribución de mercancías con drones tiene un gran potencial en el futuro de la logística y el transporte.
El sector debe desarrollar envases y embalajes eficientes que protejan a los productos envasados durante su ciclo de distribución con la mínima cantidad de material de embalaje y, a ser posible, eligiendo materiales más sostenibles.
Estamos en la era ‘Logística 4.0’, lo que podría indicar que estamos en la era de la automatización, de la mecanización, de los sistemas autónomos de organización… más aún: de la Inteligencia Artificial (IA), de los ‘Cyber Physical Systems’.
Si queremos alcanzar la revolución 4.0, tenemos que insistir en que la digitalización de operaciones y procesos ha llegado para quedarse y que cuanto antes se aborde, antes obtendremos sus beneficios.
El sector logístico ha experimentado una auténtica revolución, motivada por la tecnología. El esfuerzo realizado en el sector ha sido decisivo, la inversión en nuevas tecnologías lo han convertido en un sector que cotiza al alza empujado por los nuevos hábitos de consumo.
Ya no hay vuelta atrás. La digitalización es el presente y el furo de las empresas que se plantean ser competitivas y eficientes. Que, por otro lado, es la única manera de sobrevivir.
Parece evidente que las empresas y la logística del futuro, serán digitales o no serán, pero ante esta afirmación que todos compartimos, y para realizar este gran cambio, nos enfrentamos a dos grandes problemas.
GPS, RFID, EDI, IoT o IA son algunas de las siglas que están marcando el ritmo permitiendo la predicción, automatización y optimización de equipos y procesos, revolucionando así la forma de hacer las cosas y con ello a las propias organizaciones.
Es esencial conocer que, para implementar con éxito la robotización y la automatización de procesos en la industria y la logística, es necesario tener una visión clara del negocio en el que estamos y su evolución y definir los objetivos de para justificar la inversión en tecnología.