La intención del gobierno de incrementar en torno a 10 céntimos el litro de diésel para equipararlo al impuesto que soporta la gasolina, representaría un aumento del 25% del impuesto actualmente vigente. Alrededor del 30% del total de las empresas de transporte realiza su actividad con vehículos de esta tipología -menos de 7,5 toneladas.