Plastic Repair System (PRS) ha incorporado un nuevo método para mejorar la trazabilidad de los materiales reparados. Se trata de un sistema de identificación por radiofrecuencia (RFID) que permite obtener la trazabilidad del envase de plástico, a través de una pegatina que se coloca en los ERTS durante la reparación (en un lugar seguro para garantizar que no se pierda o se estropee).
La integración de este chip en el envase permite tener un mayor control de la calidad en cuanto a reparaciones y, al mismo tiempo, mejor control de los ciclos de vida de los envases de plástico.
Toni Astibia, director general en Plastic Repair System, asegura: “En PRS somos conscientes de la importancia de las nuevas tecnologías para seguir siendo una empresa referente en el sector. La integración de este sistema RFID supone una importante ventaja competitiva para nosotros, ya que somos la primera compañía en incorporar este servicio de trazabilidad, pero también para nuestros clientes, a quienes ofrecemos una tecnología con valor añadido a la reparación y control de su parque de embalajes”.
Además de ofrecer la ubicación exacta de cada uno de los envases, con el sistema RFID se puede saber cuántas veces se ha reparado y cuánto se ha alargado su vida útil. Por eso, Astibia señala: “Los datos almacenados pueden ser de gran valor para los clientes. Por ejemplo, si el 80% de las roturas de un envase se producen en el mismo lugar, esta información puede ayudarle a mejorar los lay-outs de su planta, realizando los cambios necesarios en la distribución de los almacenes que podrían alargar la vida útil de los embalajes”.
PRS ha instalado las antenas de lectura y el enlace con el sistema de gestión en el taller de Orcoyen (Navarra) y ya ha realizado las primeras pruebas de trazabilidad con uno de sus clientes principales. Astibia concluye: “Nuestro objetivo es instalar este sistema en todos nuestros talleres nacionales e internacionales y actualmente estamos en la fase final de mejora de nuestro sistema interno de ERP para lograrlo”.
Existen 10 desafíos que se deben tener en cuenta para minimizar estas posibles interrupciones en la cadena de suministro durante este año: contexto geopolítico, inestabilidad económica, IA y tecnologías emergentes, cambio en las prioridades de los directores financieros, fenómenos meteorológicos extremos, ESG, cambios en las compras, ciberataques, integridad y calidad de los datos, y brechas de talento.
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