Los artículos se preparan en puestos de trabajo ergonómicos y las cajas de pedido, una vez listas, se envían a un robot de paletizado. El sistema de control del almacén WCS se encarga de la gestión de todos los procesos.
Este cambio estratégico de identidad de marca llega en un momento clave para la compañía, que recientemente ha superado los 1.000 millones de euros de facturación por primera vez en su historia.
Los nuevos proyectos firmados en el último año han sido especialmente relevantes en el sector de moda y complementos, y también en el sector de los operadores logísticos o 3PL.
Se desplaza horizontalmente por un carril en niveles específicos de un sistema de estanterías y puede mover, almacenar y recuperar cargas dentro de un almacén o centro de distribución.
Este nuevo sistema destaca por su escalabilidad, ya que puede ajustarse con gran rapidez en pequeños pasos y adaptarse a los cambios de las condiciones básicas y a cualquier perfil de pedido.